Un día tardío mi mente inocente fue
introducida en el mundo de la perversión y la lujuria, pero por suerte y a la
vez, fue inmersa en el mundo de los sentimientos y placeres psicológicos...
Si es verdad que el placer físico de la
lujuria es bastante agradecido. Pero no os confundáis personas y/o individuos.
El placer psicológico de poder ver a esa persona especial, por la que se
alcanza a sentir más de lo que se imagina en los sueños y de sobre la que recae
un mundo de sentimientos inexplicables, ver y sentir a esa persona estremecerse
por tus sentimientos y/o acciones físicas que sobre ella o el realices... esa sensación
no tiene nombre ni descripción ya que llega mucho más hondo que una mera satisfacción
física.
No con esto quiero atacar a las personas
que solo buscan ese placer físico, yo no soy así y sinceramente conociendo mis
estrictas reglas morales y éticas, dudo ser algo así nunca. Este texto no
pretende atacar a las personas que buscan lo llamado "Royos" o
"Polvos de una noche", solo pretende explicar mi forma de ver las
cosas y/o el porqué de volcarme tanto en la persona que amo. Es una mera forma
de recordar estos sentimientos para que no se olviden por la falta de práctica
que se ha de llevar a cabo durante un largo tiempo.
Por último, solo me queda añadir, que esta sensación
es, para mí, junto con los estallidos de felicidad o diversión extraídos de las
personas que llegaron a ti tristes, la mejor sensación que mi cuerpo y mente han
recibido y constantemente anhelan. Por ello, os deseo a todas las personas, que
están o han estado en mi vida, experimentar esta sensación durante un largo
perido de vuestra vida o, si así lo preferís, durante toda vuestra vida.
Atentamente
Un individuo más
El Poeta sin pluma
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