Poeta sin pluma:
Como aquella adrenalina
del primer beso
de los amantes nuevos,
es lo que me provoca
tu dulce despertar.
Como aquellos nervios
cuando se cruzan
las miradas de los posibles
amantes desconocidos,
es lo que me provoca
la posibilidad de la apertura
de tus párpados y el mundo
encerrado tras ellos.
Sin palabras como
aquella sensación
de mutua atracción,
es como me quedo
cuando se que jamas
podre escuchar tu voz.
Pues existes,
pero no tienes voz,
no tienes consciencia,
ni cuerpo terrenal.
Solo un nombre,
un nombre que casi siempre
daña al pronunciar:
"Soledad"
Esta vez mis lágrimas
no derramaras,
pues estoy loco o cuerdo,
que mas da.
Aun así, me acompañara
mi pluma y papel
por siempre jamas.
Atentamente
Un individuo más
El poeta sin pluma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario